Para poder analizar la congruencia de las diferentes concepciones del aprendizaje y la educación por competencias, utilizare a modo de andamio la definición de competencia propuesta por Philippe Perrenoud. “Una competencia es la facultad de movilizar un conjunto de recursos cognoscitivos (conocimientos, capacidades, información, etc.) para enfrentar con pertinencia y eficacia a una familia de situaciones”.
En mi opinión, las diferentes concepciones de aprendizaje que presenta Pere Marqués, tienen puntos de coincidencia con la educación por competencias, ya que la podemos analizar en 3 dimensiones, aprender a conocer (cognitivo), aprender a hacer (procedimental), aprender a ser y convivir (actitudinal), y cada concepción puede influir en alguna dimensión o en todas.
La perspectiva conductista que usa los mecanismos de estímulo-respuesta-refuerzo resulta de gran influencia para la educación basada en competencias, ya que como afirma Pere Marques las acciones que obtienen un refuerzo positivo tienden a ser repetidas. Desde luego que la asociación entre estímulos con fines memorísticos no son la finalidad de las competencias, son elementos necesarios para alcanzarlas (Dimensión cognitiva).
La teoría del procesamiento de la información encuentra un punto de influencia al hablar de las sensaciones y percepciones obtenidas al interactuar con el medio; siguiendo el orden de tal proceso: obtención de la información importante, su codificación, organización y almacenamiento definitivo (Dimensión procedimental).
Por su parte, el aprendizaje por descubrimiento, considero que es la parte medular del siguiente renglón de aprendizaje significativo, ya que la experimentación y comprensión de una realidad vivida, llevan al individuo a una significabilidad lógica y psicológica , que según Pere Marqués, conducen a una actitud activa y una motivación. (Dimensión actitudinal)
La psicología cognitivista, son también absolutamente necesarias para el desarrollo de competencias, al utilizar al cerebro como procesador de tratar con múltiples estímulos de forma simultánea y continúa con las fases de de recuerdo, generalización o aplicación, ejecución y refuerzo.
El constructivismo va de la mano al desarrollo de las competencias, ya que implica la experimentación y resolución de problemas que parten de una atención cautiva en el individuo, en una transformación del conocimiento, mientras que el socio-constructivismo es en sí mismo la base de algunas competencias, donde el alumno aprende a “aprender con otros”, y donde destaca el aprendizaje colaborativo.
En conclusión, la educación por competencias, no pretende eliminar ninguna concepción de aprendizaje, sino tomar lo mejor de cada una e integrarlo a un modelo que contribuya a la mejora del proceso enseñanza-aprendizaje.
Luis Héctor Aguilar Gómez
lunes, 14 de diciembre de 2009
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
La tesis de la escuela conductista estuvo cimentada en el aprendizaje como el cambio susceptible de ser medible en una conducta dada y planteada en un objetivo específico de un programa escolar; sin embargo, hoy día que estudiamos las corrientes constructivistas observamos que los aprendizajes requieren ser significativos para el alumno y se suman a los ya existentes en el individuo, modificando la estructura cognitiva del mismo. La educación por competencias, considera las competencias como “la capacidad para movilizar saberes en un contexto determinado, en la acción y con éxito, para satisfacer necesidades, atender situaciones, resolver problemas, tomar decisiones y/o lograr objetivos”.
El aprender va más allá de la mera adquisición de unos conocimientos; como expresa Xavier Vargas Beal “al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad del mundo. El ser humano almacena datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje”.
En base a lo anterior, no debemos tomar el aprendizaje como algo trivial, es cierto que durante mucho tiempo se ha considerado que para medirlo, basta con que los estudiantes puedan reproducir los contenidos que el docente ha trabajado en el aula.
En el momento actual, donde el avance de la tecnología ha producido grandes cambios, y con un mundo globalizado que nos conduce a formar sujetos competentes, debemos considerar que evaluar el aprendizaje no solo implica saberes, también actitudes y comportamientos.
El aprendizaje debe de situarse, en un marco adecuado para el alumno, y esto no solo implica un espacio, sino también condiciones adecuadas, que estimulen al alumno en la formación de su aprendizaje. Es indispensable tener en cuenta que las competencias se forman actuando, enfrentando a los alumnos a problemas que los lleven a la aplicación de su entorno socio- cultural, los medios con los que cuenta y al desarrollo de sus habilidades.
En conclusión, el aprendizaje es algo complejo, el cual no podemos evaluar de manera simplista, es necesario que de la misma manera como los alumnos van construyendo su aprendizaje, la evaluación se vaya realizando, esto nos ayudará a considerar no sólo contenidos, sino también procedimientos, desarrollo de destrezas, fomento a los valores y finalmente actitudes.
Luis Héctor Aguilar Gómez
El aprender va más allá de la mera adquisición de unos conocimientos; como expresa Xavier Vargas Beal “al aprender, el ser humano está optando por una forma concreta de apropiación de la realidad del mundo. El ser humano almacena datos, pero no creemos que eso constituya propiamente el aprendizaje”.
En base a lo anterior, no debemos tomar el aprendizaje como algo trivial, es cierto que durante mucho tiempo se ha considerado que para medirlo, basta con que los estudiantes puedan reproducir los contenidos que el docente ha trabajado en el aula.
En el momento actual, donde el avance de la tecnología ha producido grandes cambios, y con un mundo globalizado que nos conduce a formar sujetos competentes, debemos considerar que evaluar el aprendizaje no solo implica saberes, también actitudes y comportamientos.
El aprendizaje debe de situarse, en un marco adecuado para el alumno, y esto no solo implica un espacio, sino también condiciones adecuadas, que estimulen al alumno en la formación de su aprendizaje. Es indispensable tener en cuenta que las competencias se forman actuando, enfrentando a los alumnos a problemas que los lleven a la aplicación de su entorno socio- cultural, los medios con los que cuenta y al desarrollo de sus habilidades.
En conclusión, el aprendizaje es algo complejo, el cual no podemos evaluar de manera simplista, es necesario que de la misma manera como los alumnos van construyendo su aprendizaje, la evaluación se vaya realizando, esto nos ayudará a considerar no sólo contenidos, sino también procedimientos, desarrollo de destrezas, fomento a los valores y finalmente actitudes.
Luis Héctor Aguilar Gómez
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